Creación de ambientes de aprendizajes
La disciplina en la enseñanza se expresa en la medida que el alumno cumple las leyes del respeto hacia el profesor y sus compañeros y viceversa.
El desafío de formar en disciplina para los profesores es un desafío muy grande ya que el ambiente escolar esta inmerso en una falta de disciplina debida a diversos factores.
En primer lugar, muchas veces el docente no reflexiona sobre la diversidad que existe en el aula, no se preocupa de atender los diferentes estilos de aprendizaje, no innova sus didácticas y se remite a seguir usando métodos monótonos que aburren, que muchas veces no son entendidos por algunos de sus alumnos y que por lo tanto el contenido es insignificativo para ellos y fácilmente olvidable.
En segundo lugar, los docentes a veces no preparan el ambiente para la educación de un nuevo contenido. Empiezan con una materia nueva sin dar a conocer los objetivos y los alumnos no toman conciencia de porqué es importante que aprendan esta materia. No propicia el ambiente de cooperación dejando que los alumnos se preocupen de copiar el contenido que él entrega, por lo tanto no favorece el descubrimiento y el compartir conocimientos. Se olvida que la cooperación aumenta las posibilidades de que el alumno realmente aprenda, ya que fomenta la participación y reflexiones.
Además, muchas veces el docente no se preocupa de ir guiando su clase, no se pregunta si su alumno está aprendiendo, si su práctica se adecua a las habilidades de todos los alumnos. En definitiva no reflexiona.
Además, muchas veces el docente no se preocupa de ir guiando su clase, no se pregunta si su alumno está aprendiendo, si su práctica se adecua a las habilidades de todos los alumnos. En definitiva no reflexiona.
Lo que plantéo, es que el alumno no se ve involucrado en el proceso de enseñanza porque se da cuenta que sus opiniones, inquietudes, habilidades, problemas de aprendizaje no son tomados en cuenta. De este modo, el ambiente grato y de confianza se debilita y difícilmente el respeto tiene cabida en este él y, hay que considerar que el respeto es la clave para que la disciplina ocurra. El docente es el principal modelo en una sala de clases y si demuestra respeto a sus alumnos es muy probable que él reciba la misma respuesta.
Finalmente, el docente como el estudiante se merecen respeto, ya que esta es la forma principal para que se dé la disciplina. Entonces para que haya disciplina en un sistema educativo, o sea en el aula de un curso, tanto el profesor como el alumno deben respetar las características y necesidades del otro y por lo tanto entre los dos debe haber un mutuo respeto.
DICCIA VELIZ VILLALOBOS, PED. INGLES.